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Así llamaban los mexicas a la tierra que rodeaba los grandes lagos del Valle de México, el corazón del mundo que conocían.
Es también nuestra casa: trabajamos desde la Ciudad de México.
Somos una comercializadora mexicana de abasto: conseguimos productos, armamos paquetes y los entregamos en territorio para instituciones y programas, con el mismo oficio de los antiguos pochtecah.
Nuestro nombre no es adorno: describe el oficio que elegimos y la tierra donde lo ejercemos.
Así llamaban los mexicas a la tierra que rodeaba los grandes lagos del Valle de México, el corazón del mundo que conocían.
Es también nuestra casa: trabajamos desde la Ciudad de México.
Eran los comerciantes de larga distancia del mundo mexica: recorrían a pie cientos de kilómetros, llevaban mercancía entre pueblos lejanos y daban vida a los mercados.
Su palabra valía: de ella dependía que la carga llegara completa.
Tomamos su nombre porque hacemos lo mismo: conseguir, reunir y entregar.
Del proveedor a la mano de quien lo recibe: nos hacemos cargo de toda la cadena.
Compramos y surtimos productos de consumo con proveedores que cotizan, entregan y facturan en regla.
Integramos despensas y paquetes listos para entregar, con su contenido revisado pieza por pieza.
Almacén, rutas y entrega en territorio, con constancia de cada entrega: quién recibió, cuándo y dónde.
Atendemos licitaciones y contratos con cotización formal, órdenes claras y seguimiento hasta la última entrega.
En los códices, las huellas marcan el camino recorrido. El nuestro tiene cuatro pasos y no se salta ninguno.
Pedimos precio a varios proveedores y elegimos la mejor propuesta.
Orden de compra por escrito y recepción contra factura.
Integramos cada paquete con su contenido completo y revisado.
En la mano de quien lo recibe, con evidencia de cada entrega.
Trabajamos con una red de proveedores que crece con cada programa. Muy pronto abriremos nuestro portal para que:
Estamos preparando el acceso. Vuelve pronto.
Próximamente